Una semana más venimos descubriendo la cara democrática de la que hacen gala los dirigentes del Partido Popular, y en especial su Presidente Mariano Rajoy.
El Partido Popular desde hace mas de dos años ha entrado en la dinámica de deslegitimar el triunfo de José Luis Rodríguez Zapatero en las elecciones del 14-M, poniendo dudas en la legitimidad de su elección, en la legitimidad para tomar decisiones como la retirada de las tropas de Irak, la reforma de la Ley de Educación y recientemente la LOU. Así mismo también ha salido a la calle en contra de dotar de los mismos derechos a personas del mismo sexo, a favor de las familias tradicionales de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.
Pero ya estos últimos meses, han iniciado una campaña de boicoteo al final de la violencia terrorista de ETA, se han instalado en las barricadas de la no solución a un problema que venimos padeciendo durante mas de 30 años, han sacado y utilizado a las victimas como estrategia política de desgaste al Gobierno. También han utilizado todos los resortes y medios afines para deslegitimar una posible negociación del fin definitivo de la violencia terrorista de ETA, retirando el apoyo de su partido al consenso del resto de partidos políticos, minando las posibles conversaciones, que ellos mismos legitimaron y mantuvieron en 1998 sin un alto al fuego permanente, en la que el PP acerco mas de 200 presos de ETA a Euskadi.
El Partido Popular y Mariano Rajoy han vuelto a dar una nueva pincelada de lo que ellos reconocen como estado democrático, diciendo que el Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero que gano legítimamente y holgadamente las elecciones de marzo de 2004, no representa al Estado. Los dirigentes del Partido Popular están anclados en desbaratar la posibilidad de llegar al fin de la violencia terrorista de ETA definitivamente, se escudan en el dolor de las victimas, utilizándolas como arma política y de esta manera no ayudan, para que nunca más tengamos que lamentar el dolor y el sufrimiento de una nueva victima de ETA.
Rajoy demuestra el carácter de respeto democrático que tiene su partido y del que el mismo hace gala y exaltación, negando los principios constitucionales y de legitimidad de la decisión de los ciudadanos por medio de las urnas, negando también la legitimidad del Gobierno a tomar decisiones que ayuden a solventar los problemas y a buscar las mejores soluciones y acuerdos para el buen funcionamiento y mejora del país.
Por ultimo le pido al Partido Popular y a Mariano Rajoy que reconduzca la situación y regrese al estado de derecho y a los principios constitucionales de los que nos hemos dotado todos los españoles, pidiendo perdón y poniéndose a disposición de la ciudadanía para conseguir definitivamente el fin de la Violencia terrorista de ETA, apoyando al Gobierno y al Presidente José Luis Rodríguez zapatero para este fin.
Bakea / Paz

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